Eric Broekaert: volvió a afirmar el éxito de las comunidades terapéuticas
(EFE) El belga Eric Broekaert, uno de los pioneros europeos en la implantación de comunidades terapéuticas, ha pronunciado en Compostela una conferencia en uno de los últimos actos que conmemoran el veinte aniversario de Proyecto Hombre Galicia.
El profesor belga apuntó que durante sus estudios de psicología detectó "ciertas debilidades" en el tratamiento médico de las adicciones basado en fármacos, por lo que viajó a Estados Unidos a principios de la década de los sesenta para conocer de primera mano los métodos de las comunidades terapéuticas que se comenzaban a instalar en el país.
"Era un momento muy confuso, porque vivíamos todavía el coleteo del movimiento hippie y nadie sabía muy bien qué se hacía allí", afirmó el profesor, que vivió como interno, a pesar de no padecer adicción alguna, en comunidades terapéuticas de Washington, Nueva York y en la primera de todas ellas, la de Sinnamon, en San Francisco.
Con la experiencia acumulada allí, a su regreso, en 1976, Broekaert comenzó los preparativos para instalar en Bélgica la que sería la primera de las comunidades terapéuticas europeas, la comunidad De Kiem, que comenzó su labor antidroga tras largos preparativos en 1980.
"Después comenzó un gran movimiento europeo de este tipo de centros, que tejieron una gran red muy dinámica de intercambio de información y de experiencias en la lucha contra las adicciones", afirmó el profesor, quien fue el primer presidente de la Federación Europea de Comunidades Terapéuticas.
Broekaert afirma que, mientras una clínica constituye un "sistema médico" basado en fármacos, una comunidad terapéutica es "un sistema educacional" en el que todos los individuos participan del proceso de rehabilitación como parte de un todo, con mecanismos como la confrontación, "impensables en una clínica", en la que el paciente carece de potestad alguna para discutir con los facultativos.
"Una comunidad terapéutica es "una atmósfera global sin apenas sustancias agresivas para el cuerpo" en la que el drogodependiente está constantemente atendido en todas las fases de su proceso de rehabilitación, mientras que los tratamientos exclusivamente médicos están más "fragmentados" y en los que el médico no acompaña al adicto más que en determinados momentos.
El pionero belga afirmó que la mayor debilidad de las comunidades terapéuticas es "constituir un entorno demasiado aislado de la realidad, como una isla" de la que posteriormente los internos tengan "miedo" de salir.
Para solventar este problema, Broekaert abogó porque estos centros mantengan una intensa relación con su entorno, algo que, en su opinión, la comunidad terapéutica de Proxecto Home en Cernadas (Val do Dubra), que visitó esta mañana, "hace de forma excelente".
"Allí vi una fantástica combinación de tareas prácticas y de mecanismos terapéuticos, es un centro muy integrado con su entorno", concluyó.









