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El Liberal - Santiago del Estero.- Alarmante. Muchos de los chicos encuestados manifestaron a sus docentes que ingieren bebidas alcohólicas por una sensación “de hombría y de valentía”. La conclusión de un monitoreo realizado entre 1.200 alumnos de diez escuelas primarias de la capital, arrojó un resultado preocupante en cuanto a la culturalización del consumo de alcohol entre los menores de edad.
Se pudo comprobar que muchos chicos, cuyas edades oscilan entre los 9 y 10 años, admitieron que consumen uno o dos vasos de vino por día: mientras que otros confesaron que ingieren bebidas alcohólicas como muestra de hombría.
Este análisis se conoció a pocos días del suceso que conmovió a los santiagueños, cuando una niña de 12 años sufrió una intoxicación alcohólica por exceso de ingesta de cerveza.
La profesora Claudia Tarchini, responsable del Programa de Prevención de la Drogapedendencia, reveló a EL LIBERAL que este monitoreo forma parte del programa denominado Quiero ser, suscrito el año pasado entre el Gobierno de la provincia y la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
En esta primera instancia, que comenzó en mayo pasado y finalizó a fines de noviembre, fueron monitoreados 1.200 alumnos de quinto grado de las escuelas Eva Perón, Escuela Hogar Nº1, 281, 774, 342, 1.173 y 919, entre otras, todas ubicadas en zona de mayor riesgo.
En este programa educativo, se trabajó con manuales para los docentes y cartillas para los alumnos, además de la tarea individual y con la familia. En algunos casos se pudo socializar con toda la institución educativa.
Contó la Prof. Tarchini que se trabajó mucho con los sentimientos, familia y alcoholismo, “y los chicos pudieron expresar situaciones que vivían en su hogar y en su entorno realmente traumáticas, relacionadas con el consumo de alcohol por parte del padre y, también, de la madre”.
Confió la profesional que en el estudio realizado se pudo determinar que en Santiago del Estero hay una aceptación cultural del consumo excesivo de alcohol, “y eso se evidencia en el testimonio brindado por los niños en el diálogo mantenido con los docentes”.
Declaró que muchos contaban que debían beber alcohol “porque sino sus familiares, desde el padre y el abuelo hasta el tío, se enojaban si no lo hacían”.
Es así que un número importante de alumnos confesó que bebían uno y dos vasos de vino, “y estamos hablando de niños de nueve y diez años de edad”, advirtió Tarchini.
Por otra parte, destacó que otro punto importante que arrojó el monitoreo fue que “en el discurso que manejan los chicos decían que los hombres, para ser hombres, tienen que tomar alcohol, por lo tanto lo toman como un mito relacionado con la hombría y con la valentía”.
Asimismo, en otro tramo del estudio, se determinó que los chicos expresaban situaciones de violencia que vivían en sus hogares, afirmando que para ellos no estaba mal”.
Como conclusión, la Prof. Tarchini determinó que se ha comprobado que no hay una conciencia real de que el consumo excesivo de alcohol conduce a una enfermedad crónica y que el alcohol es una droga que genera toxicomanía. Por lo tanto, considera que con prevención primaria y vislumbrando el problema, “podremos tomar las medidas necesarias”.
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