|
Martes 21 de Diciembre de 2010 21:01 |
|
EL COLORADO (de n/Agencia) - Está emplazada a unos kilómetros de la ruta provincial N° 1 y distante a 3 kilómetros de la ciudad. El procedimiento de GN ordenado por el juez federal Marcos Quinteros en el centro provincial en una pista clandestina y la avioneta narco paraguaya accidentada hace menos de un mes, ponen en el debate todos los espacios posibles para la utilización de pistas clandestinas.
Sabido es que El Colorado posee un viejo y abandonado aeropuerto que fuera construido durante el último gobierno militar, cuya finalidad quedó en el olvido ya que hoy esa infraestructura, que se encuentra abandonada, deteriorada y con malezas de todo tipo, bien podría servir de base de operaciones de los narcotraficantes sin que la Policía ni la comunidad lo sepan.
El mismo está emplazado a unos kilómetros de la ruta provincial N° 1 y distante a 3 kilómetros de la ciudad, contando con cerca de cuatro mil metros de extensión.
Si bien las instalaciones no están en condiciones para que vuelos comerciales puedan operar en esta parte de la provincia, hay que reconocer que en varias oportunidades funcionarios provinciales y nacionales utilizaron esta estructura para arribar a La Perla del Sur. Aun en el estado de abandono y sin torre de control ni sistemas de radio ni radares, incluso sirvió en reiteradas oportunidades, en la emergencia, para el eventual traslado de pacientes en grave estado, con destino a centros de atención de salud de mayor complejidad.
Incluso desde el Aero Club Formosa, naves de pequeña envergadura hicieron demostraciones y paseos aéreos a vecinos de nuestra ciudad en varias oportunidades, como forma de promocionar la actividad.
Si todo esto hasta aquí fue posible, es de suponer que en medio de la clandestinidad una nave pequeña con una carga ligera pero de gran valor (como ocurre en los casos de las drogas) podría estar operando ante el desconocimiento de la gente de la zona.
Lo que ocurre en el resto de la provincia con el ingreso al país por territorio formoseño de estupefacientes de todo tipo, da cuenta de que esta cuestión no es descabellada.
La vulnerabilidad de los controles fronterizos, la impunidad con la que trabajan los contrabandistas y la falta de recursos y logística de nuestras fuerzas de seguridad representan uno de los factores principales para que el tráfico de droga se incremente en esta región considerada "cielo abierto al narcotráfico", tal como lo afirmara Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina (AARA).
|