Historia de una adicción, quinta entrega
Por Víctor Hugo Sánchez - En estos días cumplo 8 años de haber dejado las...
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| Madres tucumanas denuncian que un policía maneja "transas" |
| Viernes 02 de Julio de 2010 12:28 |
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2010-07-02 | El 1º de julio, mientras decenas de Madres de la Esperanza marchaban en Plaza Independencia. Otro grupo reducido de madres de adictos presentaba ante la fiscalía provincial las denuncias de un policía narco, que actúa en el barrio La Costanera. Los detalles del caso fueron presentados a la fiscal María de las Mercedes Carrizo, y el debate en el seno de la Justicia tucumana no tardó en explotar. En la fiscalía argumentan que quizás deban inhibirse en esta causa, porque se trata de una infracción a la ley nacional de estupefacientes, y es fuero de la Justicia Federal. Mientras tanto, desde la Gobernación, José Alperovich, asegura que meterá presos a “los policías corruptos”. E informó a la prensa que dio "instrucciones al ministro de Seguridad (Mario López Herrera) y al jefe de Policía (Hugo Sánchez), que cualquier policía corrupto tiene que ir preso y (debe) ser desalojado (de esa fuerza)". El Gobernador Alperovich volivió a reiterar su pedido de que los vecinos “denuncien e investiguen, porque este Gobierno no tapa absolutamente nada. Así lo hemos hecho en estos siete años de gobierno. El que es corrupto, el que vende droga, debe ir preso, preso, preso…", enfatizó.
Vamos a salir casa por casa La situación del narcotráfico en Tucumán volvió a cobrar relevancia pública luego que se suicidara tras un a recaída en drogas, el hijo mayor de Dora Ibáñez, una de las fundadoras de Madres de la Esperanza. La lucha de las madres de la Costanera comenzó en diciembre de 2008, cuando Walter Santana fue asesinado a balazos, luego de una discusión con un dealer. "Vivimos de luto. Los chicos que no fallecieron son muertos en vida. Por eso nos identificamos con un pañuelo negro", dijo Elsa Juárez. La situación empeoró en el último año y medio, dicen. "Saldremos con cámaras a filmar a los transas. Si así no los sacan, tendremos que ir casa por casa y matarlos. Ya no tenemos nada que perder" cuentan impotentes las Madres de la Esperanza. "El fin de semana enterré a mi hijo por esa droga ("paco") y todos los días lloramos al ver a nuestros jóvenes destruidos. Queremos que se abran centros para ayudarlos; hay que hacer algo urgente para no sepultar a más chicos", declaró Dora Ibáñez. Por su parte, Elsa Juárez agregó que quieren que “intervengan la Policía Federal y Gendarmería. Sabemos que no todos los policías de la provincia son malos, pero en este caso son cómplices de los delincuentes que venden la droga en el barrio". "La muerte de Cristian fue un duro golpe para Dora y para todas las madres que tenemos hijos adictos. Fue un quiebre en nuestras vidas y no vamos a bajar los brazos", contó una de las mujeres. "Esta generación está perdida, pero quedan nuestros nietos. Necesitamos que tengan la posibilidad de ser algo el día de mañana; que sepan que van a poder vivir sin droga", concluyó Juárez. Las madres esperan que la sociedad se sume al reclamo y las acompañe en cada marcha.
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