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Martes 22 de Diciembre de 2009 12:38 |
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El piquetero Luís D´Elia - dijo Claudio Izaguirre - una vez más pasa vergüenza frente a la opinión pública. Hoy la Jueza María Romilda Servini de Cubría lo condenó por falaz. El piquetero había afirmado que Eduardo Duhalde era el jefe de una organización de narcotráfico; sitó a supuestos testigos que durante el juicio pusieron al ex presidente argentino en el pedestal que se le ha negado en forma sistemática.
Primero Elisa Carrió y sus elucubraciones - continuó el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina - que la llevaron a pedir disculpas a Duhalde en el mismo juzgado donde hoy fue condenado el piquetero. Ahora D´Elia con sus extrañas convicciones que pretenden favorecer a los Kirchner, cae pesadamente frente a la realidad.
Esto demuestra - redundó Izaguirre - que el ex presidente no solo es inocente, sino que ha sido difamado durante estas últimas dos décadas por personajes como D´Elia que llamativamente nunca han reunido a los medios para denunciar a integrante alguno de los cárteles de Medellín, de Cali, de Juarez o de Sinaloa y dada las característica investigativa del señor del piquetero, sería interesante que detecte y denuncie a los acopiadores de paco que están matando a criaturas en La Matanza, muy cerca de donde él vive.
Pero no solo Duhalde sufre las consecuencias por ser laureado en Europa y Estados Unidos por su lucha contra las drogas - recordó Claudio Izaguirre -, sino otras personalidades relevantes han soportado idéntico castigo.
Podemos recordar al Dr. Carlos Cagliotti fundador de CENARESO a quien echaron de su puesto de director acusándolo de ingresar drogas a ese nosocomio, al Dr. Juan Yaría a quien le adjudicaron “negociados” con los pacientes adictos, a Carlos Sauvignon Belgrano que encarcelaron por denunciar el contrabando de 600 kilos de cocaína incautados en la llamada Operación Langostino, a Alberto Lestelle que es expulsado del gobierno por impedir el ingreso de la mujer de Pablo Escobar Gaviria, quien pretendía radicarse en Argentina en 1995.
En esta última etapa de la vida política argentina debemos recordar a José Ramón Granero, que por estar en contra de la despenalización de las drogas le empotran una camioneta con ocho kilos de cocaína, o podemos traer a colación otro caso reciente, donde para sacarlo de la arena política intentan asociar con el tema de la efedrina a Francisco De Narváez quien por su experiencia mediática destroza la operación y gana ampliamente las elecciones.
Estamos - finalizó Claudio Izaguirre - en una dura pelea contra los mercaderes de la muerte y quienes venimos luchando en este sentido, nos encontramos petardeados permanentemente, pero quienes abrazamos esta lucha seguiremos adelante sin importar el daño que se nos intente causar. |