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| Las sutilezas de los distribuidores de drogas |
| Jueves 14 de Enero de 2010 11:52 |
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El periodista santiagueño Francisco Gallo detalló la capacidad del narcotráfico de adecuarse rápidamente a los intersticios legales que benefician su actividad, como el fallo de la Corte Suprema que despenalizó la tenencia de marihuana. Esto dio inició a una nueva modalidad: la venta hormiga de drogas.
En diálogo con Miguel Sonzogni, jefe de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía, el periodista Francisco Gallo logró describir el cambio de estrategia operado en Santiago del Estero, (pero también a nivel nacional) en las técnicas de venta utilizadas por los narcotraficantes. Una vivienda a la que concurrían numerosas personas, a distintas horas del día y en particular durante la madrugada, despertaba las sospechas de sus vecinos y después de la Policía. Era moneda corriente que esa información y movimiento extraño de personas en un domicilio terminara siendo allanado y alguno de sus moradores, detenido. Por eso, los distribuidores optaron por métodos más “seguros” para ellos y sus clientes. La tecnología les brindó el soporte necesario para hacer sus negociados de manera más anónima. Los teléfonos celulares se convirtieron, entonces, en un aliado indispensable para compradores y vendedores. Sonzogni explicó cómo funciona el sistema: “El distribuidor se instala en determinado lugar; mediante mensajes de texto de celular se comunica con sus clientes y ellos van al lugar que éste les indica, que puede ser público o en un domicilio”. En una vivienda no suelen permanecer mucho tiempo, sino que “cambian de locación justamente para no llamar la atención y evitar ser detenidos. Es una manera de comercializar la droga sin exponerse tanto”, aseguró el funcionario policial. Asimismo, se comenzó a emplear lo que en la jerga denominan “delivery” o la entrega de la droga a domicilio mediante un mototrámite. Pero es para casos en los que existe absolutamente confianza y reserva entre las partes, pues no se van a exponer que un tercero sepa que es lo que se encomienda a un cadete que se entregue, particularmente si es una sustancia prohibida.
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